Hace varios años atrás, mucho se hablaba de la tendencia en alza de los arriendo en pareja, con espacios suficientes únicamente para dos personas sin proyecciones familiares. Hoy en día el panorama está cambiando, y muchos jóvenes deciden salir del hogar de sus padres compartiendo el arriendo con roomies, para amortiguar los costos y mejorar las posibilidades de ahorro, además de ser una excelente alternativa para estudiantes.
En este artículo, te contamos todo sobre el co-housing y cómo aprovechar esta tendencia para mejorar la rentabilidad de tu propiedad de inversión.
¿Quiénes viven en co-housing?
Normalmente son los millennials y, cada vez más, la Generación Z quienes lideran el movimiento de co-living, es decir, jóvenes entre 20 y 35 años que estudian o trabajan; y dado que los millennials y generación Z son uno de los grupos etáreos más grandes del mundo, sus preferencias inevitablemente influirán en la forma de nuestras sociedades, y por lo tanto del mercado.
¿Por qué se considera una tendencia en alza con buena proyección a futuro?
Asequibilidad económica
Debido al aumento de precios continuo en los arriendos, así como la menor disponibilidad de opciones en el mercado, las personas jóvenes, generalmente sin hijos, buscan alternativas que no generen demasiado estrés financiero y les permita concentrarse en sus metas personales, profesionales o educacionales.
El aumento de los precios de las viviendas también hace que la idea de ser propietario sea un sueño lejano para algunos, reflejándose en un aumento de las búsquedas de arriendo, en comparación con las búsquedas de compra.
Si los jóvenes no pueden o no desean vivir en la casa de sus padres, pero tampoco proyectan la compra a corto plazo o el pago de arriendos costosos, sus opciones son limitadas. Es por eso que como inversionistas, podemos dar soluciones innovadoras al mismo tiempo que generamos rentabilidad de nuestros activos inmobiliarios.
Digitalización de la vida laboral y estudiantil
Además de lo mencionado anteriormente, hay algunos factores clave que están impulsando a las personas a vivir en co-housing, como lo es la transformación tecnológica y flexibilidad de las carreras.
Hoy en día, muchos de nosotros tenemos la suerte de tener acceso a la tecnología que nos mantiene conectados dondequiera que vayamos. Muchos aspectos de nuestras vidas están digitalizados, con aplicaciones que brindan comodidad en dispositivos móviles y nuestra información almacenada en la nube.
Estos avances nos brindan la flexibilidad para liberarnos de los órdenes tradicionales que mantuvieron a las generaciones pasadas en una rutina de 9 a 6 en una oficina física. Son miles los jóvenes que eligen ser emprendedores o trabajadores autónomos, muchas veces aprovechando el potencial de las ventas online, ya que la tecnología les permite ser independientes de la ubicación y seguir ganándose la vida. Además, muchos empleadores facilitan esta práctica al permitir que el personal trabaje de forma remota, especialmente desde la pandemia de COVID-19.
En general, estas nuevas formas más fluidas de trabajar y vivir significan que las personas pueden buscar oportunidades laborales y vivir donde su sueldo tenga más poder adquisitivo.
Adultos jóvenes que priorizan las experiencias por sobre la propiedad
Inclusive antes de la pandemia de COVID-19, la idea de ser un «nómada digital» era fuerte, con las personas viendo el mundo como su campo de juego y la «experiencia» como el objetivo final, conociendo conociendo distintos destinos nacionales e internacionales mientras se generan ingresos a través de un trabajo online.
También estamos viendo la tendencia de poseer menos y tener menos apego a las «cosas», ya sea vehículos, electrodomésticos o casas. El fenómeno de la economía colaborativa y las plataformas “peer-to-peer” han cambiado la forma en que muchos pensamos acerca de los automóviles e incluso de la ropa.
En el sector inmobiliario, esto se ha traducido en una mayor demanda de arriendos, especialmente entre aquellos que se gradúan de la educación superior y están acostumbrados a habitar espacios de manera muy diferente a las generaciones anteriores. Ahora buscan espacios más abiertos y colaborativos, son más adaptables y están dispuestos a compartir instalaciones.
El co-housing definitivamente está desempeñando un papel en esta historia de disrupción.
¿Qué debe tener un alojamiento destinado al co-housing?
Generalmente, una vivienda adaptada a este modelo de arriendo, se encuentran completamente amobladas y equipadas con lo necesario para la vida diaria, y combina espacios de uso personal (habitaciones y baños), con áreas comunes (living, comedor y cocina).
Algunos pueden ofrecer servicios como internet y cuentas de servicios básicos incluidas dentro del costo de arriendo, pero esto dependerá de cada propietario y su negociación con los inquilinos.
Una de las oportunidades que puede ofrecer un co-housing al momento de diferenciarse de otros arriendos, es adaptarse a estilos de vida e intereses específicos, ofreciendo a los residentes una experiencia única y facilitando la elección de perfiles de arrendatarios. Por ejemplo, puedes decorar y amoblar los espacios en base a estilo de vida minimalista o zen, o disponer de espacios para actividades artísticas, juegos de mesa, videojuegos, etc. De esta manera los arrendatarios compartirán gustos y pasatiempos en común, siendo una propuesta interesante en el mercado.
En resumen, el co-housing es una opción de inversión inmobiliaria con excelentes expectativas a futuro debido a la creciente demanda de viviendas asequibles y los cambios en la forma en que vivimos e interactuamos, y es un modelo fácilmente aplicable tanto para inversionistas experimentados, como principiantes, ya que si bien no requiere demasiados conocimientos técnicos, sí tendrás que usar toda tu creatividad para construir esos espacios soñados por todo adulto joven que busca aventurarse a la vida.

