Comprar un departamento nuevo suele venir acompañado de mucha expectativa. Uno imagina el momento de recibir las llaves, entrar por primera vez y empezar a proyectar la vida en ese espacio. Sin embargo, antes de dejarse llevar por la emoción, hay un paso clave que no conviene tomar a la ligera: revisar cuidadosamente las terminaciones de la propiedad.
Aunque un departamento sea nuevo, eso no significa automáticamente que esté perfecto. En algunos casos pueden existir detalles mal ejecutados, instalaciones deficientes, puertas descuadradas, filtraciones, enchufes sueltos, cerámicas mal instaladas o terminaciones que no cumplen con lo prometido. Por eso, la visita de revisión o entrega es una instancia fundamental para detectar problemas a tiempo y solicitar las reparaciones correspondientes antes de firmar la recepción conforme.
A continuación, revisamos los principales puntos en los que deberías fijarte al visitar un departamento nuevo.
1. Revisa muros, cielos y pintura
Lo primero es mirar el estado general de las superficies. Observa los muros con luz natural y también con las luces encendidas, ya que algunos defectos se notan más dependiendo del ángulo.
Fíjate si hay manchas, grietas, diferencias de tono, pintura descascarada, globos, humedad o parches visibles. También conviene mirar las esquinas, uniones entre muros y cielo, y zonas cercanas a ventanas o baños, donde a veces aparecen señales tempranas de filtración o mala ejecución.
Una recomendación práctica es mirar los muros de lado, no solo de frente. Así se notan mejor las ondulaciones, imperfecciones o desniveles.
2. Comprueba puertas, marcos y cerraduras
Las puertas deben abrir y cerrar sin dificultad. No deberían rozar el piso, quedar entreabiertas, sonar demasiado o sentirse sueltas. Revisa también que las cerraduras funcionen correctamente y que las manillas estén firmes.
En los marcos, fíjate si hay espacios irregulares, golpes, pintura mal aplicada o terminaciones incompletas. Una puerta descuadrada puede parecer un detalle menor, pero con el uso diario puede volverse muy incómoda y terminar dañando el piso o el marco.
No olvides revisar la puerta principal. Debe cerrar bien, quedar firme y ofrecer una sensación adecuada de seguridad.
3. Examina ventanas, ventanales y sellos
Las ventanas son uno de los puntos más importantes, especialmente en departamentos ubicados en pisos altos o expuestos al viento, ruido o lluvia.
Ábrelas y ciérralas varias veces. Deben deslizarse o abatirse suavemente, sin trabarse. Revisa que los pestillos funcionen, que los vidrios no tengan rayas o piquetes, y que los marcos estén bien instalados.
También mira los sellos de silicona o goma. Si están mal puestos, cortados, abiertos o incompletos, podrían generar filtraciones de agua, entrada de polvo, ruido o pérdida de temperatura interior.
4. Observa pisos, cerámicas y guardapolvos
Camina por todo el departamento y fíjate si el piso cruje, se hunde, está levantado o tiene separaciones visibles. En pisos fotolaminados o vinílicos, revisa especialmente las uniones, esquinas y zonas cercanas a ventanales o baños.
En baños, cocina, logia o terraza, observa que las cerámicas estén bien niveladas y sin trizaduras. Un truco útil es golpear suavemente algunas palmetas con los nudillos. Si suenan huecas, podría haber una mala adherencia.
Los guardapolvos también merecen atención. Deben estar bien pegados, alineados y sin separaciones evidentes respecto al muro o al piso.
5. Prueba griferías, artefactos y desagües
En baños y cocina, abre todas las llaves y deja correr el agua por unos segundos. Revisa que haya buena presión, que el agua escurra correctamente y que no existan filtraciones bajo lavamanos, lavaplatos o vanitorios.
También revisa la ducha, el WC y los desagües. El WC debe descargar bien, no moverse al sentarse y no presentar filtraciones en la base. En la ducha, observa si el agua escurre hacia el desagüe o si se acumula en zonas incorrectas, ya que eso puede indicar problemas de pendiente.
En muebles bajo cubierta, pasa la mano por las uniones y mira si hay humedad, silicona mal aplicada o goteras.
6. Verifica enchufes, interruptores e iluminación
Aunque no seas especialista, puedes hacer una revisión básica del sistema eléctrico. Lleva un cargador de celular o un pequeño probador de enchufes para comprobar que funcionen.
Enciende y apaga todas las luces. Revisa que los interruptores correspondan a los puntos de iluminación adecuados y que no haya tapas sueltas, enchufes chuecos o instalaciones mal terminadas.
También fíjate si hay suficientes puntos eléctricos para el uso cotidiano. Aunque esto no siempre corresponde a una falla, sí te ayuda a evaluar si el departamento se ajusta realmente a tus necesidades.
7. Revisa muebles de cocina, clósets y cubiertas
Abre y cierra todos los cajones, puertas de muebles y clósets. No deberían trabarse, quedar descuadrados ni golpear entre sí. Revisa bisagras, rieles, tiradores, repisas y terminaciones interiores.
En la cocina, observa que las cubiertas estén firmes, sin rayas profundas, manchas o uniones abiertas. También revisa que los muebles estén correctamente fijados al muro y que no haya espacios mal sellados cerca del lavaplatos, encimera o campana.
Los clósets deben tener puertas alineadas, correderas funcionales y repisas firmes. Muchas veces los problemas aparecen en detalles simples, pero muy molestos en el uso diario.
8. Mira bien baños y zonas húmedas
Los baños concentran varias instalaciones críticas, por eso conviene revisarlos con calma. Observa sellos de tina o ducha, encuentros entre cerámica y artefactos, ventilación, funcionamiento del extractor si existe, presión de agua y estado de espejos o accesorios.
También revisa si hay olores extraños provenientes de desagües. Un olor persistente puede indicar problemas de sifón o ventilación sanitaria.
Si el baño no tiene ventana, el extractor debe funcionar correctamente. Una mala ventilación puede generar humedad, hongos y deterioro prematuro.
9. Evalúa terraza, logia y barandas
Si el departamento tiene terraza, revisa el estado del piso, pendientes, desagüe y barandas. La baranda debe estar firme, sin movimientos ni piezas sueltas. En días de lluvia o después de limpiar, el agua debería escurrir hacia el punto de evacuación y no quedar acumulada.
En la logia, revisa conexiones para lavadora, llave de agua, desagüe, enchufes y ventilación. También fíjate si el espacio permite instalar cómodamente los artefactos que necesitas.
10. Compara lo entregado con lo prometido
Antes de la visita, revisa la promesa de compraventa, la ficha técnica, planos, memoria de terminaciones y cualquier material entregado por la inmobiliaria. Esto te permitirá verificar si los materiales, artefactos, pisos, cubiertas, ventanas o equipamiento corresponden a lo ofrecido.
No se trata solo de ver si “se ve bonito”, sino de confirmar que estás recibiendo lo que compraste.
Si algo no coincide, déjalo registrado por escrito.
11. Lleva una lista y registra todo
No confíes solo en la memoria. Lleva una checklist, toma fotos y videos, y anota cada observación con el mayor detalle posible. Por ejemplo, no escribas solo “puerta mala”, sino “puerta del dormitorio principal roza el piso al cerrar” o “ventana del living no cierra completamente”.
Mientras más específica sea la observación, más fácil será exigir la reparación.
También es recomendable ir acompañado. Una segunda persona puede notar detalles que tú podrías pasar por alto, especialmente si estás emocionado o cansado durante la visita.
12. No firmes conforme si hay observaciones pendientes importantes
Si detectas fallas, pide que queden registradas formalmente en el acta de entrega o documento correspondiente. La inmobiliaria debe indicar qué observaciones se corregirán y en qué plazo aproximado.
Hay detalles menores que pueden resolverse después, pero si existen problemas relevantes, como filtraciones, artefactos mal instalados, fallas eléctricas, ventanas defectuosas o daños visibles importantes, conviene ser especialmente cuidadoso antes de firmar la recepción conforme sin observaciones.
¿Qué llevar a la revisión del departamento?
Para hacer una visita más completa, puedes llevar algunos elementos simples:
- Cargador de celular para probar enchufes.
- Huincha de medir.
- Linterna.
- Nivel pequeño, si tienes.
- Cinta adhesiva o post-it para marcar detalles.
- Lista impresa o digital de revisión.
- Celular con batería suficiente para fotos y videos.
No necesitas convertirte en inspector profesional, pero sí ir preparado para mirar con atención.
Revisar las terminaciones de un departamento nuevo es una etapa clave para proteger tu inversión. Muchas fallas pueden parecer pequeñas al principio, pero transformarse en problemas incómodos o costosos con el tiempo.
La recomendación es visitar la propiedad con calma, revisar cada espacio, probar todo lo que se pueda probar y dejar constancia escrita de cualquier detalle. Comprar una vivienda nueva no solo implica recibir un inmueble recién construido, también implica asegurarte de que esté bien ejecutado, sea habitable, funcional y cumpla con las condiciones ofrecidas.
Una revisión cuidadosa puede marcar la diferencia entre recibir simplemente un departamento nuevo y recibir un hogar listo para disfrutar.
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